miércoles, 30 de marzo de 2016

La banda sonora de tu vida

No un secreto. Es evidencia. El blog está mas abandonado que nunca este ultimo año.

Cosas de la vida. Caos. Falta de inspiración. Cansancio extremo..en fin...



Pero no olvido la promesa que te hice cuando abrí este blog: dejarte recuerdos, palabras, emociones, que pudieras leer y volver a leer dentro de unos años, en la soledad de tu habitación o acurrucada junto a mi bajo una manta, con una taza humeante entre manos.



Y así una nueva idea, por fin una nueva inspiración, para volver a retomar este "cuento" especial, nacido por y para ti. O para mi. O para las dos....



Almacenar recuerdos, imágenes y porque no, canciones? Notas que nos acompañan durante un viaje, una aventura y que no podemos dejar pasar así sin mas!

Aprenderás mi niña, que hay canciones que no te cansarás nunca de escuchar, aunque pasen 30 años y que, al contrario, cada vez tomaran un significado mas importante, mas fuerte. Precisamente porque te recordaran tiempos pasados.

Serán canciones que tendrán el poder de dibujarte una sonrisa en la cara de forma instantánea, con las primeras dos notas...O de recorrerte toda la espalda, como si de un escalofrío se tratase!

Y es una sensación taaaan bonita!!!
Ademas tu, LaDani, tan artista como eres y tan sensible...si eres capaz ahora de disfrutar de la música como yo nunca he sabido...ya te estoy imaginando dentro de unos años volviendo a escuchar lo que quiero que sea, este nuevo proyecto y verte disfrutando de todas las emociones que seas capaz de sentir!



La Banda Sonora de Tu Vida.



Aquí te dejo la primera. No por importancia, ni por ninguna razón especial. Simplemente porque es la mas reciente.

La canción de nuestra Semana Santa 2016.

Una canción que para nosotras sabe a nieve, sol, pies empapados, risas, bajadas en trineo, telesilla y esa sensación de estar volando!












lunes, 23 de noviembre de 2015

Diez años y parece ayer

Sí. Lo que lees. Diez años ya. Y parece ayer.
Parece ayer cuando le dije a mi padre y mi hermano con las lagrimas en los ojos que hacia mi maleta, empaquetaba mi vida y me marchaba a Vigo. A Galicia. A aquel lugar lleno de arboles y humedad. Aquel lugar que no sabia ni que existía. Aquel lugar que había conocido solo un par de años antes.
Me lo había tomado como una aventura, una etapa de mi vida, un "no me espero nada, tengo 24 años, me como el mundo, yo voy y ya veremos".
Intentaba hacer menos amarga la píldora con comentario del tipo "son solo 2000 kms, no me voy al otro lado del mundo!" o "hoy en día con los aviones nos vemos cuando queramos"....
Mentiras. Y yo lo sabia.

Porque marchaba de la gran Milán hacia un lugar bello, mágico, con un encanto que atrapa (para muestra un botón!), pero con conexiones malisimas.
Porque una vez que sales de tu casa, de tu ciudad, de tu país, da igual que los kilómetros sean 1000, 2000 o 8000.....tu te lanzas a otra dimensión, a otro día a día, donde tu vida anterior se queda atrás.
Empiezas a ser "la extranjera" en la ciudad donde vives y en tu pueblo eres "la que vive en España".
Cuando hablas castellano te preguntan de donde eres, porque "lo hablas muy bien, pero tienes un deje....."
Cuando hablas italiano se rien de ti porque "ma come parli?"
Y mientras tanto los años pasan, tu rutina, aquel día a día se ha dejado atrás Italia y toda la primera parte de tu vida, y sin ni darte cuenta te encuentras con hipoteca, dos hijas, negocio....
E que momento me he perdido?
En que momento me he metido en todo esto?
Sin darme cuenta que han pasado 10 años, D-I-E-Z años y en mi cabeza sigo viviendo el recuerdo de aquello que he dejado atrás hace diez años y que seguramente ha cambiado?

Aprendes a vivir con bajones cada dos o tres meses, con días de intensa morriña, con ganas locas que te hinchan los ojos de lagrimas por volver a rodearte de los tuyos, por estar en tus lugares, por probar esos sabores, por ver esas caras, por escuchar todos los días esas voces....
Aprendes a recordarte a ti misma todas las cosas buenas que te ofrece Galicia y que no encontraras en Milán. Esta tierra de "meigas" que te ha embrujado con algún hechizo y que ya no hay marcha atrás.
Y te vuelves a engañar a ti misma diciendo que "hay tiempo para volver"
Algún día. 
Quizás.
Diez años que el tiempo se ha parado en Italia para mi. 
Diez años en los que la vida ha pisado el acelerador en España.
Sentimientos raros, de los que se te pone la piel de gallina por la felicidad y también de los que te quitan el aire, te agobian, te aprietan el corazón en un puño.
Pero esta es la vida. La que decidimos vivir, la que nos atrapa y nos arrastra.

Pequeñas mías, con un nudo en la garganta por la nostalgia de lo mio, se que aquí estamos bien y que no podríamos estar mejor en otro lugar.
Y tengo claro que os empujaré a recorrer el mundo, a viajar, a conocer lugares y personas del mundo. A disfrutar de ellos. 
Aunque me costará un dolor que ahora mismo no soy capaz ni siquiera imaginar, saberos lejos de mi, pertenecéis al mundo, no a mi. Y merecéis vivir todas las experiencias que el mundo os pueda ofrecer! Salir a buscarlas!
Yo os esperaré. Con la esperanza de que juntas podamos aprender, algún día, a sobrellevar esta sensación que solo los que viven fuera de su país, y lejos de los suyos, conocen!
Feliz diez años a mi!


viernes, 23 de octubre de 2015

Carta a mis hijas - Lo que he aprendido

Aquí estoy, escribiendo esta carta, necesaria para mi, y espero enriquecedora para vosotras en un futuro no muy lejano. 
Este año no está siendo fácil, ya lo sé y os pido perdón por la parte que me toca. Que no es poca.
Un año lleno de cambios, algunos mejores y otros no tanto (pero venían en el paquete). Un año de cerrar puertas y abrir otras. Alguna a ciegas. Sin saber lo que había detrás realmente.
No está siendo fácil. Pero juntos, sé que llegaremos lejos!
Y lo que mas importa: todo lo que he aprendido y que quiero enseñaros.

He aprendido a ser humilde. Es muy fácil dejar paso a la arrogancia, a una excesiva seguridad en si mismo. Quiero que seas personas que piséis fuerte en este mundo, seguras de vosotras mismas, por supuesto, pero sin que esto quiera decir pisar a los demás. O mirar a los demás, sintiéndonos en la posición de poder opinar sobre ellos. Eso no. No vale. Y no lleva a nada. Siempre hay que ser humilde. Cosechareis amistades verdaderas y que duran en el tiempo.

He aprendido a escuchar. Me consideraba una persona cabezota, pero que sabia escuchar. Me he dado cuenta de que no era así. Solo escuchaba lo que quería escuchar. O el mensaje que escuchaba lo traducía automáticamente en lo que a mi me convenía. Quiero que aprendáis a escuchar a los demás, porque aunque os parezca que no tienen nada que aportar, opinar, juzgar....a lo mejor algo positivo se puede sacar de ahí. No juzguéis nunca. Nadie ni nada. Meter todo en el saco, llevároslo con vosotras y en un momento de lucidez y serenidad, ir descartando aquello que no cuenta!

He aprendido a pedir perdón. No soy rencorosa. Para nada. Pero sí me caliento enseguida. Y aunque me enfrié al poco, lo dicho, dicho está. Y luego cuesta mucho pedir perdón. Realmente no sabia hacerlo hasta hace poco. Volviendo al punto de la humildad, esto va de la mano. Si os equivocáis, que lo haréis, (porque somos humanos y en mano de nuestras emociones que no nos dejan pensar o actuar claramente casi nunca) después tendréis que pedir perdón! De corazón, La gente buena lo entenderá y os perdonará. Y las personas que no querrán escucharos, entonces no merecerán vuestro tiempo ni cariño.

He aprendido que no se puede llegar a todo. Siempre me he exigido mucho a mi misma. Ya no entro en como esto afecta a las personas que están cerca de mi. Ambiciosa, quería estar siempre entre las mejores (en el instituto, en el trabajo, en el deporte...). Recordad que como todo en esta vida, los excesos nunca son buenos. Tener un punto de ambición, tener objetivos y sueños en esta vida es bueno, sano y necesario. Pero ponerse metas inalcanzables, solo provoca frustración. Exigirse cada día mas, en todas las facetas de la vida cotidiana (trabajo, amigos, familia..) es imposible. Bajad el nivel de exigencia y vivir mas intensamente el presente. Sin tantas preocupaciones del "que será o que dirán".

He aprendido a disfrutar de las pequeñas cosas. He vivido estos últimos años, en una búsqueda continua de cosas que hacer, lugares que ver, experiencias que vivir con vosotras....Ese rollo de "quiero daros lo que yo no pude tener y bla, bla, bla". Paranoias de padres. Sin darme cuenta que el ritmo era tan frenético que ni disfrutábamos de ello. Por supuesto quiero seguir visitando lugares con vosotras y no sabéis como me llena de alegria escucharos (bueno, de momento LaDani es la que habla!) pedir como regalo de cumpleaños, un viaje! Viajar y leer son dos formas maravillosas de conocer el mundo! Pero esto nada tiene que ver con buscar planes porque sí. Una mañana en la piscina jugando los cuatros, un paseo de otoño recogiendo hojas secas o una tarde de primavera arreglando el jardín, son planes que llenan mucho mas y que quedan grabados para siempre. Disfrutar de lo sencillo y si puede ser con vuestra gente...no hay mejor plan!!

Pero sobre todo: he aprendido a vivir el presente con pasión!


Tenemos una familia maravillosa, que no necesita nada mas que uno de esos abrazos de cuatro para recargar pilas!
Así que sin mas, recordad ser buenas personas!
La vida os lo devolverá!
Vi amo tanto,
Mamma