martes, 10 de septiembre de 2013

mama, mi palabra favorita

Poneros en situación: este post lo he escrito en una servilleta de papel hace mas de un mes y desde entonces el pobre esperaba calladito en mi cartera su momento de popularidad...
Es uno de esos post que escribí de vacaciones: lo escribo hoy en el blog con la intención de darnos un chapuzon de verano y pensar durante unos minutos que estamos nuevamente disfrutando de nuestros días de diversión.

Antes de ser madre pensaba que la "mamitis" (esa palabra que se escucha por cada rincón del país ) era la gran enfermedad del siglo veintiuno: una enfermedad terrible!! Y ademas, pensaba que era la madre la que sufría mas los síntomas, mas que su hijo.
Miraba con cara de "te comprendo  - te compadezco" las mamas que hablaban de sus pobres hijos, contagiados por ese "malisimo y peligrosisimo" virus. Y rezaba  para mis adentros, que si un día hubiera tenido hijos, estos no enfermaran jamas de "mamitis".
Ademas, tenia la clara intención de poner en practica todos y cada uno de los consejos de "las buenas costumbres para evitar contagio de mamitis", celebre libro (jejeje), con el fin de no sufrir en mi propria piel, las consecuencias catastróficas de esta infección.
Ahora que soy mama, y trabajadora, y con escasos momentos al día (mejor decir, a la semana!) para dedicar a mi prole; ahora que vuelvo de 3 semanas de vacaciones (algunas forzosas y otras merecidas y bien aprovechadas); ahora que me he pasado días enteros viviendo en simbiosis con LaDani, sin perdernos de vista ni un segundo ni alejándonos la una de la otra mas de metro y medio; ahora que LaDani está interiorizando por primera vez en su vida el virus "mamitis"...puedo declarar con certeza absoluta y con la cabeza bien alta, que estoy absolutamente enamorada de esta extraña forma de gripe!



Si mamitis quiere decir:

  • disfrutar de los 253 besos diarios que te da LaDani, en medio de litros de baba
  • quedarte sin aliento debajo de esos abrazos que cada día tienen mas fuerza y notarlos verdaderos y sinceros y disfrutar de esos bracitos de terciopelo
  • lavarse la cara a golpes de pedorretas
  • dormir juntas por la noche y echar la siesta, también juntas
  • hacer castillos de arena y buscar conchas por la playa, tu y yo, yo y tu
  • bañarnos juntas todas las noches
  • embadurnarnos de crema todos los días y notar esas manitas tan pequeñas y tan gorditas estirarte la crema por la espalda, a tu manera!
  • escuchar llamar por "mama, mama" a todas horas y nadar en mi proprio ego, elevado a la máxima potencia
  • y luego, ya en nuestra casa, escuchar como me llamas desde tu habitación mientras acude a ti el compañero de piso, con toda la buena intención del mundo por dejarme descansar, y entender que tu lo que quieres no es compañía  sino a mama, que son dos conceptos bien diferentes!

Y entonces VIVA LA MAMITIS!
Porque todo esto, seamos realistas, no tiene precio!!
Me encanta y me vuelve loca sentirme tan importante para ti y tan querida.
Para mi el estado "mamitis" podría durar para siempre y yo tan contenta!
Aunque ya se que pronto se acabará. Esto es como el moreno del sol: cada día que pasa en tu casa, cada día mas blanco...
Y papá volverá a ser tu palabra favorita.




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