lunes, 20 de enero de 2014

La maternidad divertida: noches de fiebre

No. No es broma. La fiebre y el dolor de garganta vuelven a visitar nuestra casa. Yo no puedo hacer nada mas que cagarme en to y preguntarme por qué??? POR QUÉ??? Es que LaDani tiene un sensor especial por el cual sabe que este invierno mama está en casa y me está poniendo al dia de todas las fiebres que no tuvo los inviernos pasados??
Que ya no me dura ni medio asalto. Ni una semana completa en el cole y ya cayó...pero donde está mi hija-la-sana?
Solo espero que esto valga bien el resto del invierno sin el ataque de nungun bichito ya que tendremos en casa un bicho de 4 kg que nos dará su buen trabajo sin pensar, ademas, en virus varios y en ataques por partidas dobles.

Nuestras existencias de antipireticos y antiflamatorios han llegado a su fin. Nos hemos acabado en mes y medio lo que fuimos almacenando con prevision los meses anteriores. Salen botes de Dalsy como si fueran tomate frito.
Mi despertador parece el campanario de una inglesia: toca a cada hora desde las 23.00 hasta las 8.00.
Y toma la fiebre, y desvistela, y está temblando de frio y tu tienes que hacerte la mujer de hielo y no la abraces que le das calor...y un huevo. Hasta que ves que el termometro pasa de 39.1 o 39.2. Tengo mas que comprobado que esa es mi temperatura tope. La que mi cabeza de madre puede aguantar dignamente sin perder la compostura y haciendo como "si no pasara nada, que al final es solo un poco de fiebre". Pero cuando la temperatura pasa de ahí ya se me nubla la vista y me empiezo a poner nerviosa. Que si quita camiseta, calcetines, sabanas y si pudiera la piel. Que si mirale la fiebre cada 10 minutos que estos virus cabrones acabaran conmigo pero tienen que dejar en paz a mi niñita. Que si prepara paños frios para la frente...y despues de ese subidon de estres,  cuando volvemos en parametros ms normales,  quien se vuelve a dormir? Cuando te quedas dormido ya ha llegado la hora siguiente.
Al final el antipiretico hace lo suyo, LaDani suda como un pollo, acaba empapada hasta las bragas y venga a pasearte otra vez por casa buscando ropa limpia y seca y cambiala y secale el pelo como puedas y vuelve a ponerle pijama, calcetines, mantas...que es que ahora tiene frio por que le bajó.  Hasta que vuelva a tener frio porque le sube...
Y así,  entre temblores, pitidos de termometro y despertadores nocturnos pasan nuestras noche madre-hija.
Y te miras al espejo con esas ojeras y con esa pesadumbre de ver a tu peque tan malita, que sonríes lo mas falsamente que puedes a ti misma pensando: pero si la maternidad es lo mas bonito que hay!!??!!

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