martes, 23 de septiembre de 2014

Pero tu no aprendes?

Imagen: mama con bebé en brazos, acunándolo para que se duerma.
Ella tiene otro hijo ya. El que está acunando paseándose de una punta a la otra de la habitación es el segundo hijo.
Con ella están amigos y familiares.  Las visitas de siempre. Los Sabios. Los que opinas. Los que poseen la verdad absoluta sobre la vida y todo lo que la rodea.
Uno de ellos formula la pregunta del millón: pero tu no has aprendido nada con el primer hijo?
Respuesta: pues no, querido. No he aprendido nada de aquello a lo que tu te refieres. No lo he aprendido porque el día que los expertos que tanto te gustan, explicaban como tendría que dejar a mi hijo dormirse solo y no tenerlo en brazos como y cuando y cuanto me apetece para que no se mala acostumbre, he decidido no ir a clase.
Por lo contrario lo que sí he aprendido con la primera es que nunca es demasiado el cariño y el amor que le das a tu hijo. Que si pudiera volver atrás ahora me dejaría de tonterías y me pasaría el día con ella en brazos. Acariciándola y mimándola.
Porque mimarla y abrazarla es mimarme a mi misma y sentirme lo mas afortunada del mundo por tener aquello tan bonito entre mis brazos.



He aprendido que cuando trabajas todo el día solo tienes minutos (y repito,  minutos!) para disfrutar de ellas y entonces no soy capaz de tenerla en brazos solo para darle de comer y luego despedirme de ella con un beso, apoyarla en su cama y marcharme a otra habitación mientra se duerme sola.
No soy capaz de perderme esos 10 minutos mas que puedo estar con ella y disfrutar de sus manos suaves en mis mejillas y ver esa mirada tan feliz a través de esos ojos que se hacen cada segundo mas pequeños.
Y para mi hija tampoco serán tan malos esos momentos en mi compañía porque solo podrá pensar cosas bonitas mientras disfruta del aquel momento solo para nosotros.


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