lunes, 23 de noviembre de 2015

Diez años y parece ayer

Sí. Lo que lees. Diez años ya. Y parece ayer.
Parece ayer cuando le dije a mi padre y mi hermano con las lagrimas en los ojos que hacia mi maleta, empaquetaba mi vida y me marchaba a Vigo. A Galicia. A aquel lugar lleno de arboles y humedad. Aquel lugar que no sabia ni que existía. Aquel lugar que había conocido solo un par de años antes.
Me lo había tomado como una aventura, una etapa de mi vida, un "no me espero nada, tengo 24 años, me como el mundo, yo voy y ya veremos".
Intentaba hacer menos amarga la píldora con comentario del tipo "son solo 2000 kms, no me voy al otro lado del mundo!" o "hoy en día con los aviones nos vemos cuando queramos"....
Mentiras. Y yo lo sabia.

Porque marchaba de la gran Milán hacia un lugar bello, mágico, con un encanto que atrapa (para muestra un botón!), pero con conexiones malisimas.
Porque una vez que sales de tu casa, de tu ciudad, de tu país, da igual que los kilómetros sean 1000, 2000 o 8000.....tu te lanzas a otra dimensión, a otro día a día, donde tu vida anterior se queda atrás.
Empiezas a ser "la extranjera" en la ciudad donde vives y en tu pueblo eres "la que vive en España".
Cuando hablas castellano te preguntan de donde eres, porque "lo hablas muy bien, pero tienes un deje....."
Cuando hablas italiano se rien de ti porque "ma come parli?"
Y mientras tanto los años pasan, tu rutina, aquel día a día se ha dejado atrás Italia y toda la primera parte de tu vida, y sin ni darte cuenta te encuentras con hipoteca, dos hijas, negocio....
E que momento me he perdido?
En que momento me he metido en todo esto?
Sin darme cuenta que han pasado 10 años, D-I-E-Z años y en mi cabeza sigo viviendo el recuerdo de aquello que he dejado atrás hace diez años y que seguramente ha cambiado?

Aprendes a vivir con bajones cada dos o tres meses, con días de intensa morriña, con ganas locas que te hinchan los ojos de lagrimas por volver a rodearte de los tuyos, por estar en tus lugares, por probar esos sabores, por ver esas caras, por escuchar todos los días esas voces....
Aprendes a recordarte a ti misma todas las cosas buenas que te ofrece Galicia y que no encontraras en Milán. Esta tierra de "meigas" que te ha embrujado con algún hechizo y que ya no hay marcha atrás.
Y te vuelves a engañar a ti misma diciendo que "hay tiempo para volver"
Algún día. 
Quizás.
Diez años que el tiempo se ha parado en Italia para mi. 
Diez años en los que la vida ha pisado el acelerador en España.
Sentimientos raros, de los que se te pone la piel de gallina por la felicidad y también de los que te quitan el aire, te agobian, te aprietan el corazón en un puño.
Pero esta es la vida. La que decidimos vivir, la que nos atrapa y nos arrastra.

Pequeñas mías, con un nudo en la garganta por la nostalgia de lo mio, se que aquí estamos bien y que no podríamos estar mejor en otro lugar.
Y tengo claro que os empujaré a recorrer el mundo, a viajar, a conocer lugares y personas del mundo. A disfrutar de ellos. 
Aunque me costará un dolor que ahora mismo no soy capaz ni siquiera imaginar, saberos lejos de mi, pertenecéis al mundo, no a mi. Y merecéis vivir todas las experiencias que el mundo os pueda ofrecer! Salir a buscarlas!
Yo os esperaré. Con la esperanza de que juntas podamos aprender, algún día, a sobrellevar esta sensación que solo los que viven fuera de su país, y lejos de los suyos, conocen!
Feliz diez años a mi!


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