lunes, 11 de septiembre de 2017

Entra en clase bambina mia

No podía ser de otra manera. La vuelta al cole, el primer día de primaria, en un colegio nuevo, sin compañeros ya conocidos... esto merece un post. Merece ser recordado. 
Porque pronto nos olvidaremos de lo que sentimos, pero son recuerdos que quiero grabar, que quiero leer y releer cuando sienta que esos colores se van borrando de la cabeza para dejar espacio a nuevos desafíos, a nuevos asombros y a nuevas emociones.
Pero hoy cuenta esto. Y nada mas. Y perdona si te parece poco.

El verano está terminando, se nota por las mañanas oscuras y por la noche que llegan cada vez mas pronto. Por el fresco que entra por las ventanas, por los erizos que ya están en el suelo llenos de castañas, entre alguna que otra hoja seca. El cole empieza.

Y todavía con el sabor de la sal en la piel, con los recuerdos del campamento de verano en los ojos, con la música de las vacaciones en las orejas, te das cuenta que en unas horas empieza el cole. Aquella idea que has dejado alejada en los meses de calor, ya es una realidad.
Has preparado con alegría e ilusión el material y la ropa, pero era ilusión por hacerte mayor. Por sentirte una chica grande, nada mas y nada menos que una chica de Primaria. Con P mayúscula.
No era ilusión por ese cole nuevo, que revolotea sobre tu cabeza con su sombra oscura....
Y de repente esa frase, entrecortada: "mamá, estoy nerviosa e angustiada!".
Angustiada!! Todavía me pregunto donde aprendes esas palabras. Yo con 6 años jamas diría "Angustiada!".
Pues, cariño, angustiada por no saber que te espera mañana, verdad?
Diana. Bingo. Canasta.
Que hay pero que el NO saber? Porque cuando uno sabe a lo que se tiene que enfrentar, por muy nefasta que se presente la situación, te puedes mentalizar. Puedes buscar la mejor solución, salida, ataque....
Pero ante el "no se que me espera" como reaccionas? 
Pues con angustia. Mucha. Y con miedo. Mucho.
Si señora. 
Debo decir que reconoces perfectamente tus emociones. Mejor explicado con palabras imposible!

Y como te explico yo que esa sensación la conozco muy bien? Que la notaras en tu barriga una, diez, cien, miles de veces?
Que te cagaras de miedo y de incertidumbre antes situaciones desconocidas...Que lloraras por esa angustia que quiere salir a borbotones de tu cuerpo para no ahogarte hasta quedarte dormida con los ojos hinchados...Que darías lo que fuese por saber que es lo que te espera ahí fuera o por saber  "que pasará"....Que no hay formula mágica para evitar sentirse así...
Pero si hay una receta que no falla:
Siempre que sepas afrontar tus miedos e inseguridades, saldrás ganadora. Siempre. Porque tener el valor de enfrentarte a ello, es la mayor victoria que puedas conseguir.
Y no importa cuan alta te parecerá aquella montaña, tu empieza a escalar. No importa cuan profundo parezca ese mar, tu empieza por meter la cabeza debajo del agua. No pienses en que pasará cuando cruces esa puerta que huele a lapices y goma de borrar. Tu solo entra en clase. 

Y entre largos abrazos y palabras susurradas al oído, que mejor historia que contarte mi primer día de clase, para relajarte un poco y recordarte que aunque parezca un dinosaurio ante tus ojos, mamá también tuvo su primer día de primaria? Seguro que el recuerdo no es exacto pero aun puedo visualizar esos mandilones blancos, impolutos (en mis tiempos se usaba así!) y la mochila mas grande que yo. Entré temblando y no tomé asiento hasta ver donde se empezaban a sentar los demás. Al final me senté en unos de los primeros pupitres, a lado de la niña mas pequeña de clase. Le pregunté su nombre. Vera, me dijo. 
Y en ese mismo instante el corazón dejó de bombear tanta sangre a la piernas porque ya no había que huir corriendo y las pupilas volvieron a su tamaño normal porque ya no había que buscar al enemigo entre matorrales oscuros. Señal de peligro retirada!

Esta mañana he visto como tus ojos se llenaban una y otra vez de destellos listos para salir chispeando por tus mejillas y como disimulabas abriendo la boca tanto hasta provocarte bostezos. Uno tras otro...eres muy buena haciéndote la fuerte. Aunque recuerda que si tienes ganas de llorar, lo mejor es llorar.
Aun así entiendo que te hayas querido poner a prueba y sentir aquella Niña Mayor de Primaria que querias ser. Agarrada a tu nueva mochila y la mágica "piedra de la tranquilidad", con todo el valor que has sido capaz de reunir allá fuiste, a dar un gran paso hacia el mundo. 
Ese mundo que en días como hoy me recuerda de nuevo que eres suya y de nadie mas.
Ese mundo que tienes a tus pies.
Ese mundo que tendrás que descubrir y sobre todo disfrutar!

Eres mi campeona y siempre que te sientas con miedo o angustia recuerda que esconderse bajo las sabanas, envuelta en un gran abrazo, llorando y dejando salir todo la tensión que sientes, es la mejor receta para levantarse al día siguiente lista para conseguir un nuevo éxito!!!!

Entra en clase Bambina Mia. Tu solo entra en clase.
Yo te espero aquí fuera, para cuando me necesites!
Mamma.


besties




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